Van pasando los días y noto que me cuesta encontrar un momento para pasar por aquí y me resulta curioso porque una de las cosas que más me gustan de este insólito mundo es bloguear, algo tiene que haber en ello cuando lo llevo haciendo desde 2004. Pero hoy, en esta mañana ventosa, preinvernal parece que se han alineado los planetas y se ha hecho un claro entre las obligaciones de la vida, total que aquí estoy tecleando, dando la turra de nuevo, nada más deshacerme de el gorro, los guantes, el palestino, el cortavientos... Como dije antes la mañana estaba tirando a glaciar. Tras dejar a la enana en el cole, hemos ido dando un paseo a la plaza para hacer unas gestiones y como de camino esta la librería me he atrevido a entrar. Digo atrevido, y redundo además en el participio, para enfatizar mi absurdo temor a comprobar si se habían vendido algunos ejemplares de Pinceladas . A veces, nos ponemos en lo peor y me daba vergüenza pasar y preguntar al librero. Algo absurdo porque es un ti...
Despierto temprano y desayuno con una buena noticia, no puedo evitar pensar en mis profes del taller que estarán aún en brazos de Morfeo. Dormidos pero pletoricos, al fin su proyecto va viendo la luz. Leo en el diario : "En la vigilia del centenario de su nacimiento, presentaron en Cuatro Elementos el espectáculo “Geografías de una escritura” , una propuesta multimedial que incluyó intervenciones teatrales, una exposición teórica y la proyección de un fragmento del documental que codirigen: “ A Haroldo Conti no lo conozco ”." Ayer se cumplieron 100 años de su nacimiento, Conti fue un grande, un genio. Como tantos otros tuvo una vida bien azarosa que Taborda y Teno están llevando a las pantallas de una forma magistral. ¡No se lo pierdan, en breve estará disponible!