El adverbio todavía , primo hermano del menos sonoro e incluso más prosaico «aún» es el término elegido para dar nombre a esta maravilla colectiva en formato libro que aún, valga la adverbial redundancia, estás a tiempo de hacerte con ella. Todavía es una colección de relatos de / sobre / por la España vaciada / sentenciada. Varios autores, todos de fuste, de la mano de la Editorial Páramo —un pedazo de descubrimiento para mí— y de los micromecenas que hemos puesto nuestro (desinteresado / interesado) granito de arena, cuentan / narran / relatan nuestros / vuestros pueblos. Nuestros parajes y sus gentes. Al final, lo esencial es invisible para los ojos , que decía el joven príncipe de Saint-Exupéry. De eso se trata, de contarnos b uenas historias, del paisaje emocional . O, si lo quieres de otra manera más concisa todavía: sustrato, flora y fauna: un ecosistema humanizado, que no antropizado .
El Monstruo de Colores. Anna Llenas . Siempre digo lo mismo la velocidad no es lo mío, al menos la rapidez, lo mío más bien es la lentitud. La calma que en El Monstruo de Colores se pinta de verde, la paz, el sosiego, la tranquilidad. Las comas y los puntos aparte o suspensivos, la lentocidad como decimos por aquí... Algún día escribiré algo usando esas palabras malditas que se inventa Zoe o nos inventamos entre todas los mamíferos, pero esta es otra historia que será contada en su debido momento. A lo que iba es que estoy encantado con la eficacia de este ordenador después de pelear una y mil veces con mi portátil y sus bloqueos, que riete tú del famoso bloqueo del escritor , he decidido, después de pedir el oportuno permiso a su propietaria , utilizar el flamante ordenador de mesa q ue antes me intimidaba como todo lo nuevo, con su pantalla gigante y su teclado tan pequeño. Y es que es otro mundo, otro universo. Solo queda familiarizarse con las peculiaridades de...