Algunos lunes, en algunos atascos, parece que la vida mata . Con este tipo de pensamientos me dispongo a escribir este texto que no sé dónde va a ir a parar, ni siquiera él lo sabe. Podría ser un espacio desesperanzado que a la vez destile un tono de optimismo, de terreno fértil, porque en realidad, no nos queda otra, abracémonos a eso de que bello es vivir . Nacimos en la orilla buena, no en la otra , no se puede negar, tenemos un iPhone en el bolsillo y tomamos cañas en las terrazas. A veces no llegamos a fin de mes o el precio del alquiler nos ahoga. Tenemos la acampada de Sol , siempre podemos votar a Vox si es que nuestro patriotismo desmesurado nos lleva por esos derroteros. Hay quien dice que este país puede ser la hostia , yo me miro al ombligo y me digo que qué bien canto en esperanto, que cómo chano hablando italiano . Desde el jergón lo observo todo con escepticismo, pero también con ilusión. Soy viejo, pero aún no estoy quemado, ni siquiera r equemado, creo. Tampoco ...
Esta mañana, haciendo scroll en Threads , esa actividad tan peligrosa para la gestión de tu tiempo como a veces, pocas, fructífera, me he detenido en un hilo de @neuroticologico donde lanza una consigna , un inicio para hacer microrrelatos. Lo suele hacer a menudo y salen textos muy interesantes. Se ve que sus seguidores tienen buena pluma. El inicio que nos ha tocado es: ”La casa no era igual…” Aquí tenéis las tres variantes del mío: “La casa no era igual sin ti. Qué pena haberte descuartizado. A veces me arrepiento.” “La casa no era igual sin mí. Qué pena haberme suicidado. A veces me arrepiento.” “La casa no era igual sin ella. Qué pena haberla descuartizado. A veces me arrepiento.” El orden no coincide con el de escritura. Primero fue “ sin ella ”, pero no terminaba de convencerme. No sonaba contundente. Después salió “ sin ti ” y enseguida me pareció que funcionaba mejor. La segunda persona crea un vínculo más fuerte y le otorga más fuerza. Parece que el narrador se d...