El adverbio todavía , primo hermano del menos sonoro e incluso más prosaico «aún» es el término elegido para dar nombre a esta maravilla colectiva en formato libro que aún, valga la adverbial redundancia, estás a tiempo de hacerte con ella. Todavía es una colección de relatos de / sobre / por la España vaciada / sentenciada. Varios autores, todos de fuste, de la mano de la Editorial Páramo —un pedazo de descubrimiento para mí— y de los micromecenas que hemos puesto nuestro (desinteresado / interesado) granito de arena, cuentan / narran / relatan nuestros / vuestros pueblos. Nuestros parajes y sus gentes. Al final, lo esencial es invisible para los ojos , que decía el joven príncipe de Saint-Exupéry. De eso se trata, de contarnos b uenas historias, del paisaje emocional . O, si lo quieres de otra manera más concisa todavía: sustrato, flora y fauna: un ecosistema humanizado, que no antropizado .
Al alba el café infusiona en la cafetera italiana, las legañas persistentes me siguen molestando pese a haberme lavado la cara ya dos veces. Blogueo. Me he puesto el outfit de senderista casual despistado. Fodechincho alegre y andarín que está super happy porque ha quedado para tomar café en Foz con Fernando , un amigo de los de toda la vida (la cosa es literal, nos criamos en en portales contiguos en el barrio de San Lorenzo , una infancia de juegos callejeros asilvestrados y veranos interminables.) Tengo, no sé si llamarlo suerte, de conservar el grupo de amigos del barrio . Algo bien habré hecho. En otro orden de cosas en breve Pinceladas estará también en los estantes de la librería Graficas Santiago ( Ribadeo. ) Aquí puedes ver en todos los locales en los que lo puedes encontrar. El siguiente paso supongo que será contactar con una distribuidora , ya he dado algún paso, para que esté bajo demanda en las librerias de toda España. Ya canta el gallo, me calzo las bota...