El adverbio todavía , primo hermano del menos sonoro e incluso más prosaico «aún» es el término elegido para dar nombre a esta maravilla colectiva en formato libro que aún, valga la adverbial redundancia, estás a tiempo de hacerte con ella. Todavía es una colección de relatos de / sobre / por la España vaciada / sentenciada. Varios autores, todos de fuste, de la mano de la Editorial Páramo —un pedazo de descubrimiento para mí— y de los micromecenas que hemos puesto nuestro (desinteresado / interesado) granito de arena, cuentan / narran / relatan nuestros / vuestros pueblos. Nuestros parajes y sus gentes. Al final, lo esencial es invisible para los ojos , que decía el joven príncipe de Saint-Exupéry. De eso se trata, de contarnos b uenas historias, del paisaje emocional . O, si lo quieres de otra manera más concisa todavía: sustrato, flora y fauna: un ecosistema humanizado, que no antropizado .
Qué gusto madrugar un sábado por la mañana - por puro placer - sin las prisas de tener que ir al curro. Hoy me he bajado a la churrería, entre currantes, moteros rockeros, abuelos que vienen a por churros para la family me encuentro sentadito blogueando, esperando a que den las nueve y abran la biblio. Por cierto si no me equivoco, San Sebastián de los Reyes tiene tres, en ellas trabaja como bibliotecaria Ana Gala una de las mujeres más inteligentes, guapas y amables que conozco. se nota que es mi amiga.

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