Vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre en esta tierra, en este instante, y soy feliz porque soy gigante. Pequeña serenata diurna. Silvio Rodríguez. Hay días en los que uno amanece claro y feliz escuchando la pequeña serenata, como si regresase del monte, quién sabe, a lo mejor de algún sueño florido y montaraz, y le sonríe a la vida. El horroroso bochorno se fue, ya estás en septiembre, ese mes que tanto te gusta, revolotean en tu cabeza cientos de golondrinas en forma de alegres canciones aladas. El lado más racional y más imbécil de tu cabeza, casi tan aguafiestas como ese tipo que pulula por la Junta Municipal del barrio, te quiere cortar el rollo convenciéndote de que solo son ilusiones (benditas ilusiones), que todo está igual que ayer. Pero tú ignoras esas apreciaciones y canturreas: " Felicidad qué bonito nombre tienes... " y te sonríe la chica marroquí de la frutería, te habla de sus largas ...
Qué gusto madrugar un sábado por la mañana - por puro placer - sin las prisas de tener que ir al curro. Hoy me he bajado a la churrería, entre currantes, moteros rockeros, abuelos que vienen a por churros para la family me encuentro sentadito blogueando, esperando a que den las nueve y abran la biblio. Por cierto si no me equivoco, San Sebastián de los Reyes tiene tres, en ellas trabaja como bibliotecaria Ana Gala una de las mujeres más inteligentes, guapas y amables que conozco. se nota que es mi amiga.

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