Ir al contenido principal

Felicidad

Vivo en un país libre,   cual solamente puede ser libre  en esta tierra,   en este instante,   y soy feliz   porque soy gigante.    Pequeña serenata diurna. Silvio Rodríguez. Hay días en los que uno amanece claro y feliz escuchando la pequeña serenata, como si regresase del monte, quién sabe, a lo mejor de algún sueño florido y montaraz, y le sonríe a la vida. El horroroso bochorno se fue, ya estás en septiembre, ese mes que tanto te gusta, revolotean en tu cabeza cientos de golondrinas en forma de alegres canciones aladas. El lado más racional y más imbécil de tu cabeza, casi tan aguafiestas como ese tipo que pulula por la Junta Municipal del barrio, te quiere cortar el rollo convenciéndote de que solo son ilusiones (benditas ilusiones), que todo está igual que ayer.  Pero tú ignoras esas apreciaciones y canturreas: " Felicidad qué bonito nombre tienes... " y te sonríe la chica marroquí de la frutería, te habla de sus largas ...

Felicidad

Vivo en un país libre, 
 cual solamente puede ser libre 
en esta tierra, 
 en este instante, 
 y soy feliz 
 porque soy gigante. 
 Pequeña serenata diurna. Silvio Rodríguez.

Hay días en los que uno amanece claro y feliz escuchando la pequeña serenata, como si regresase del monte, quién sabe, a lo mejor de algún sueño florido y montaraz, y le sonríe a la vida. El horroroso bochorno se fue, ya estás en septiembre, ese mes que tanto te gusta, revolotean en tu cabeza cientos de golondrinas en forma de alegres canciones aladas. El lado más racional y más imbécil de tu cabeza, casi tan aguafiestas como ese tipo que pulula por la Junta Municipal del barrio, te quiere cortar el rollo convenciéndote de que solo son ilusiones (benditas ilusiones), que todo está igual que ayer. 

Pero tú ignoras esas apreciaciones y canturreas: "Felicidad qué bonito nombre tienes..." y te sonríe la chica marroquí de la frutería, te habla de sus largas vacaciones por su tierra que te recuerdan a los veranos de tu infancia en el pueblo y los calabacines pesan menos en la bolsa.

Sabes que el sol seguirá subiendo y empezarán las complicaciones y no es que quieras pedir perdón a los muertos de tu felicidad, eres consciente de que no sirve de mucho, quizás tan solo en el plano de lo moral tenga sentido. Te tocó nacer en la orilla buena y tienes problemas del primer mundo. Es lo que hay. No hace falta haber leído Los que se alejan de Omelas, ni ir de cultureta por la vida, basta con ver el telediario.

Al final, la razón de la sinrazón se impone y la felicidad se convierte en un fugaz arrebato de alegría, en unas gotas de euforia que con suerte desembocan en una gustosa serenidad. 

Y uno, aun sabiendo que en la canción no todo el monte es orgasmo, vuelve con el estribillo: Felicidad qué bonito nombre tienes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Breves reflexiones de un escritor novel

Para empezar, constatar que prácticamente, se puede decir sin riesgo a equivocarse, que hoy en día hay más escritores que lectores. El mundillo editorial, como casi todos los espacios empresariales, donde priman los beneficios, es una jungla. Cierto es que el libro y la lectura, como conceptos, tienen su lado romántico, pero si quieres dar el paso y publicar, mejor que espantes los pájaros que sobrevuelan tu cabeza. Hay que asesorarse bien, no dejarse llevar por la ilusión y aún así, es más que posible que te lleves alguna sorpresa desagradable, pero que no cunda el pánico, de todo se aprende. No todo es tan gris y tenebroso. Si perseveras y realmente es tu pasión y no una simple veleidad, acabarás encontrando tu lugar, eso sí, puede que te cueste meses o incluso años. En mi caso, mi hogar literario ha aparecido de la mano de Fátima Tirado y Suspiro Blanco y todas las chicas y chicos que componemos la fauna del sello editorial Sueños de Papel , que somos como una gran familia. Cuand...

Novedades otoñales de Pinceladas

Tras la carga energética veraniega y el parón correspondiente, volvemos a la carga con el proyecto Pinceladas , de a poco, como dicen los argentinos. Seguimos avanzando a buen ritmo.  De la mano de la buena gente de Sueños de Papel , el sello editorial que me aloja, me da calorcito y lo mejor, buenos amigos, viene la primera noticia, en apenas unos día saldrá la segunda edición  con algunas sorpresitas. Por otro lado, decir que la red de librerias donde se puede adquirir (bien comprándolo directamente o bajo demanda) va creciendo a buen ritmo. Y para terminar, decir que La cámara de los libros de mi buen amigo Kuma abre sus puertas el miércoles (8 de septiembre.) En fin que se vienen cositas y por aquí estamos más contentos que un perro con dos colas, así que miel sobre hojuelas.

El discreto encanto de las librerías de pueblo

Van pasando los días y noto que me cuesta encontrar un momento para pasar por aquí y me resulta curioso porque una de las cosas que más me gustan de este insólito mundo es bloguear, algo tiene que haber en ello cuando lo llevo haciendo desde 2004. Pero hoy, en esta mañana ventosa, preinvernal parece que se han alineado los planetas y se ha hecho un claro entre las obligaciones de la vida, total que aquí estoy tecleando, dando la turra de nuevo, nada más deshacerme de el gorro, los guantes, el palestino, el cortavientos... Como dije antes la mañana estaba tirando a glaciar.  Tras dejar a la enana en el cole, hemos ido dando un paseo a la plaza para hacer unas gestiones y como de camino esta la librería me he atrevido a entrar. Digo atrevido, y redundo además en el participio, para enfatizar mi absurdo temor a comprobar si se habían vendido algunos ejemplares de Pinceladas . A veces, nos ponemos en lo peor y me daba vergüenza pasar y preguntar al librero. Algo absurdo porque es un ti...