El adverbio todavía , primo hermano del menos sonoro e incluso más prosaico «aún» es el término elegido para dar nombre a esta maravilla colectiva en formato libro que aún, valga la adverbial redundancia, estás a tiempo de hacerte con ella. Todavía es una colección de relatos de / sobre / por la España vaciada / sentenciada. Varios autores, todos de fuste, de la mano de la Editorial Páramo —un pedazo de descubrimiento para mí— y de los micromecenas que hemos puesto nuestro (desinteresado / interesado) granito de arena, cuentan / narran / relatan nuestros / vuestros pueblos. Nuestros parajes y sus gentes. Al final, lo esencial es invisible para los ojos , que decía el joven príncipe de Saint-Exupéry. De eso se trata, de contarnos b uenas historias, del paisaje emocional . O, si lo quieres de otra manera más concisa todavía: sustrato, flora y fauna: un ecosistema humanizado, que no antropizado .
Hoy cumpliría 106 años Bukowski . Si quisiéramos hacer una broma tonta, diríamos que para ello tendría que haber estado conservado en alcohol. Una broma de mal gusto, que no vamos a hacer. Nuestro hombre además terminó dejándolo o al menos moderando el consumo, según la fuente. Yo no tenía ni idea de lo del aniversario hasta hace un rato. Que estaba sesteando y me ha dado por mirar Instagram. He ido a parar a una publicación estupenda de @labibliotecadedavid . Cuando estoy medio dormido, o recién levantado, que viene a ser lo mismo, me suele agarrar la vena juguetona y no he podido evitar poner un comentario haciéndome un poco el listillo. Buscando provocar, sin complicarme mucho la vida y, de paso, hacer pensar un poco al personal, en especial a los fans. Como la “conversación” que se puede generar en los comentarios de una publicación de Instagram es tan limitada, me lo he traído aquí y así de paso homenajeo, a mi manera, a este señor tan misógino y audaz. Y no...