Algunos lunes, en algunos atascos, parece que la vida mata . Con este tipo de pensamientos me dispongo a escribir este texto que no sé dónde va a ir a parar, ni siquiera el lo sabe. Podría ser un espacio desesperanzado que a la vez destile un tono de optimismo, de terreno fértil, porque en realidad, no nos queda otra, abracémonos a eso de que bello es vivir . Nacimos en la orilla buena, no en la otra , no se puede negar, tenemos un iPhone en el bolsillo y tomamos cañas en las terrazas. A veces no llegamos a fin de mes o el precio del alquiler nos ahoga. Tenemos la acampada de Sol , siempre podemos votar a Vox si es que nuestro patriotismo desmesurado nos lleva por esos derroteros. Hay quien dice que este país puede ser la hostia , yo me miro al ombligo y me digo que qué bien canto en esperanto, que como chano hablando italiano . Desde el jergón lo observo todo con escepticismo, pero también con ilusión, soy viejo, pero aún no estoy quemado, ni siquiera r equemado, creo. Tampoco ...
Un laptop lento, como un león dormido, como una tortuga, tan ineficaz. Respira lento. A trompicones. Como si tuviera bronquiolitis. Como una morsa con sinusitis. El café ya ha subido, vuelvo con las galletas en la mano y nada, que no se abre el maldito documento en el Word. "Eso es la tarjeta SSD " me dijo ayer Pedro. Qué maravilla tener un amigo que entiende de estas cosas. A mi todo esto me suena a chino, a chino mandarín . Dicen que lo barato sale caro y que lo caro a veces resulta, como decirlo, excesivo. También dicen, la gente dice muchas cosas, valga la buscada redundancia, que hace muchos años, a un escritor latinoamericano que había ganado un premio prestigioso le preguntaron que cómo se sentía: "Estoy agradecido y ciertamente emocionado. Es una maravilla que hayan pensado en mi, pero si miro la lista de los premiados en anteriores ediciones, siento vértigo, y no, no es falsa modestia, tan solo es que tanto dinero me desajusta el presupuesto. Imaginense, yo...