Van pasando los días y noto que me cuesta encontrar un momento para pasar por aquí y me resulta curioso porque una de las cosas que más me gustan de este insólito mundo es bloguear, algo tiene que haber en ello cuando lo llevo haciendo desde 2004. Pero hoy, en esta mañana ventosa, preinvernal parece que se han alineado los planetas y se ha hecho un claro entre las obligaciones de la vida, total que aquí estoy tecleando, dando la turra de nuevo, nada más deshacerme de el gorro, los guantes, el palestino, el cortavientos... Como dije antes la mañana estaba tirando a glaciar. Tras dejar a la enana en el cole, hemos ido dando un paseo a la plaza para hacer unas gestiones y como de camino esta la librería me he atrevido a entrar. Digo atrevido, y redundo además en el participio, para enfatizar mi absurdo temor a comprobar si se habían vendido algunos ejemplares de Pinceladas . A veces, nos ponemos en lo peor y me daba vergüenza pasar y preguntar al librero. Algo absurdo porque es un ti...
Los días son demasiado largos, qué necesidad de lucirse tendrá allá, en todo alto. En realidad no muestra entusiasmo, siempre tan sólo y tan brillante, parece tan aburrido que ya ni nos mira. Se limita a cumplir con su función y no escatima ni un kilowatio, energía a raudales para todos, en todas las longitudes de onda posibles. A él le hubiera gustado ser cometa y vagar por los cielos... Que todos conocieran su nombre, el del viejo astrónomo que le descubrió una tarde de verano atisbando el cielo con su catalejo. O ser cometa de papel de seda, de color rosa palo, de manos de niña corriendo entre la ropa tendida. Corretear por las calles empedradas a la hora de la siesta, a esa hora en que solo los niños y los guiris se atreven a salir. Allá por donde Isora y shit cazan lagartijas y se hacen amuletos con sus rabos. Rabos de nube , rabos de abortos de higos aplastados contra el suelo. Los rabos de lagartija de Marsé , de todos los que con tino y determinación escribieron la infa...