Vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre en esta tierra, en este instante, y soy feliz porque soy gigante. Pequeña serenata diurna. Silvio Rodríguez. Hay días en los que uno amanece claro y feliz escuchando la pequeña serenata, como si regresase del monte, quién sabe, a lo mejor de algún sueño florido y montaraz, y le sonríe a la vida. El horroroso bochorno se fue, ya estás en septiembre, ese mes que tanto te gusta, revolotean en tu cabeza cientos de golondrinas en forma de alegres canciones aladas. El lado más racional y más imbécil de tu cabeza, casi tan aguafiestas como ese tipo que pulula por la Junta Municipal del barrio, te quiere cortar el rollo convenciéndote de que solo son ilusiones (benditas ilusiones), que todo está igual que ayer. Pero tú ignoras esas apreciaciones y canturreas: " Felicidad qué bonito nombre tienes... " y te sonríe la chica marroquí de la frutería, te habla de sus largas ...
Hay quien dice que los cuentos son un paso previo a la novela. En Argentina, tierra de cuentistas lamentan que a Borges, el gran escritor al que nunca le dieran el Nobel. Luego están los que desprecian el genero corto por ser demasiado breve, qué tonteria, es como reprocharle a la mar salá, eso mismo, ser salada.
Yo que siempre ando en medio de todo, trato de tener una visión panorámica y no me mojo ni debajo del agua. Creo que todas y todos tienen parte de razón, que todo depende del color del cristal con que se mire.
Pd 1 Mi primera antología de cuentos va viento en popa, con la buena gente de Sueños de papel. Y hasta ahí puedo leer.

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