Hoy cumpliría 106 años Bukowski . Si quisiéramos hacer una broma tonta, diríamos que para ello tendría que haber estado conservado en alcohol. Una broma de mal gusto, que no vamos a hacer. Nuestro hombre además terminó dejándolo o al menos moderando el consumo, según la fuente. Yo no tenía ni idea de lo del aniversario hasta hace un rato. Que estaba sesteando y me ha dado por mirar Instagram. He ido a parar a una publicación estupenda de @labibliotecadedavid . Cuando estoy medio dormido, o recién levantado, que viene a ser lo mismo, me suele agarrar la vena juguetona y no he podido evitar poner un comentario haciéndome un poco el listillo. Buscando provocar, sin complicarme mucho la vida y, de paso, hacer pensar un poco al personal, en especial a los fans. Como la “conversación” que se puede generar en los comentarios de una publicación de Instagram es tan limitada, me lo he traído aquí y así de paso homenajeo, a mi manera, a este señor tan misógino y audaz. Y no...
Like an angel se gestó hace un par de veranos en días un tanto convulsos para mí, el embrión de este relato fue madurando durante un ingreso en la unidad de agudos de psiquiatría del HULP, vamos en el Hospital La Paz de toda la vida. Andaba recuperándome de un episodio depresivo especialmente intenso relacionado con mi bipolaridad. Mientras caminaba pasillo arriba, pasillo abajo, no había mucho más que hacer, me dedicaba a observar a mis compañeros, al personal sanitario, a los celadores... En definitiva, a toda la fauna que pulula por este microhábitat tan reducido. Cabe destacar, como simple detalle, que las puertas de la unidad están siempre cerradas, para entrar te tienen que dar paso desde el control de enfermería y lo más parecido a una zona común donde sociabilizar es el comedor polivalente y el mencionado pasillo. Nada de espacios al aire libre. Pese a estas carencias, el trato con el personal sanitario, en especial con las enfermeras han conseguido que recuerde esos días con cariño y me guste pensar que fueron días de retiro espiritual, una época de reset, de cargar las pilas para salir con energías renovadas.
Ya de vuelta al pueblo, a Valdetorres de Jarama, la historia fue tomando forma en mi cabeza. En esencia se trata de una bonita historia de amor entre dos veinteañeros, con la peculiaridad de que ella, Elena, es enfermera y él, Pedro, un interno desorientado. Está ambientada en los primeros años dos mil y las escenas exteriores más impactantes se desarrollan en un barrio cualquiera de las afueras de Madrid, que perfectamente podría ser Hortaleza y en la mítica Libertad, 8.
Si te has quedado con ganas de saber cómo les va a Pedro y a Elena, si te interesa saber cómo se vive durante y tras un ingreso psiquiátrico puedes echarle un vistazo al relato, es el tercero de los veintiuno que componen Pinceladas de Realidad. Lo tienes disponible en Amazon, tanto en formato digital como en tapa blanda o también puedes pedírmelo a mí y yo con gusto te lo envío.

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