Me dejo caer dando un paseo por la carretera que sube hacia Alfoz, pero en sentido contrario, hasta el promontorio rocoso donde está el cementerio adosado a la iglesia de San Pedro (el actual templo data del siglo XVII) en Cangas de Foz . Nada más llegar, me recibe a modo de elegante anfitrión un imponente moral negro ( Morus nigra ). Se estima que se trata de un ejemplar bicentenario, catalogado como Árbol Senlleiro por la Xunta . Me plantó allí en apenas cinco minutos, el mejor momento es un par de horas antes del atardecer y lo más recomendable es hacerlo ligero de equipaje: un cuaderno, algo para escribir y el móvil en modo avión, o mejor, apagado, que no dé el coñazo. Te vas a encontrar un lugar donde se podrían hacer los encuentros de escritura al aire libre más inspiradores que hayas podido soñar. Detrás del pequeño cementerio hay una inesperada pradera y una larga línea de silvas (zarzas), a modo de frontera silvestre entre el verdor y unos imponentes acantilados, ...
Me dejo caer dando un paseo por la carretera que sube hacia Alfoz, pero en sentido contrario, hasta el promontorio rocoso donde está el cementerio adosado a la iglesia de San Pedro (el actual templo data del siglo XVII) en Cangas de Foz . Nada más llegar, me recibe a modo de elegante anfitrión un imponente moral negro ( Morus nigra ). Se estima que se trata de un ejemplar bicentenario, catalogado como Árbol Senlleiro por la Xunta . Me plantó allí en apenas cinco minutos, el mejor momento es un par de horas antes del atardecer y lo más recomendable es hacerlo ligero de equipaje: un cuaderno, algo para escribir y el móvil en modo avión, o mejor, apagado, que no dé el coñazo. Te vas a encontrar un lugar donde se podrían hacer los encuentros de escritura al aire libre más inspiradores que hayas podido soñar. Detrás del pequeño cementerio hay una inesperada pradera y una larga línea de silvas (zarzas), a modo de frontera silvestre entre el verdor y unos imponentes acantilados, ...